Hoy vamos a ver un caso práctico de una concesión administrativa. Supongamos el siguiente supuesto:
Una empresa minera consigue una licencia municipal para explotar una cantera por un periodo de dos años comprometiéndose a que cuando finalice el periodo de concesión, repoblar de árboles la zona.
El coste de la concesión es de 90.000 euros y el valor estimado actual de dejar la zona en condiciones de 30.000 euros. Supondremos una tasa de descuento del 2% para los cálculos financieros. Al final de los dos años, el coste de repoblar la zona ascendió a 30.200 euros (sin IVA).
En primer lugar deberemos contabilizar el coste de adquisición de la concesión administrativa:
Damos de alta la concesión administrativa. No olvidemos que es un inmovilizado intangible y por tanto tendrá saldo deudor. La contrapartida será, en nuestro ejemplo, la cuenta de bancos desde donde hayamos hecho la transferencia bancaria.
A continuación realizaremos el asiento de provisión para actuaciones medioambientales:
La dotación es un gasto del ejercicio, pues estimamos que los gastos van a ascender a 50.000 euros.
Como la mayor parte del inmovilizado, la concesión administrativa también se amortiza atendiendo a su vida útil. En nuestro ejemplo hemos supuesto que los derechos de explotación tenían una duración de dos años. Por ello tendremos que registrar una dotación a la amortización del 50% del valor de la concesión (90.000 x 50%):
Podríamos haber prorrateado la dotación por los días restantes hasta el cierre del ejercicio. Recordemos que la concesión la hemos dado de alta a mitad del ejercicio, pero para facilitar los cálculos pasaremos por alto este detalle.
También deberemos contabilizar los intereses devengados para actualizar el valor (actual) de la provisión. El tipo de interés que hemos tomado de ejemplo ha sido del 2%, por tanto 30.000 x 2% = 600 euros. La contabilización es como sigue:
Este asiento es obligatorio según el PGC para mantener el valor actual. Podríamos decidir que es inmaterial reflejar el valor actual de esta provisión ya que el impacto que tendría sobre las cuentas no resulta significativo. No obstante, resulta recomendable registrar este tipo de asiento.
A continuación reclasificaremos la provisión del corto al largo plazo (al igual que hemos hecho anteriormente, por sencillez en los cálculos no vamos a prorratear):
Daremos de baja este pasivo en el largo plazo y lo registraremos en el corto. No olvidemos que en el anterior asiento hemos actualizado el valor de la provisión, por lo que deberemos trasladar al corto plazo 30.600 euros y no los 30.000 euros originales de partida.
En el cierre del ejercicio siguiente tendremos que volver a registrar la amortización de la concesión:
Así mismo, también contabilizaremos el devengo de los intereses actualizando de nuevo el valor de la provisión que será: 30.600 euros x 2% = 612 euros. Su contabilización es como sigue:
Tendremos que tener especial cuidado con las cantidades pues el valor actual inicial de la provisión en el ejercicio 2014 era de 30.600 euros (no 30.000). Hemos supuesto también que la tasa de descuento era un 2% para este año.
Una vez llegado el momento en que finaliza la concesión deberemos de darla de baja en nuestra contabilidad. Si no nos hemos equivocado, deberá estar totalmente amortizada, por lo que el asiento de baja será muy sencillo:
Daremos de alta el activo y su amortización acumulada.
Como se establecía en las clausulas de la concesión, deberemos repoblar la vegetación de la zona de la cantera. Para ello supusimos que los gastos iban a ascender a 30.000 euros y que este valor se iría actualizando un 2% por lo que en nuestra contabilidad figura la provisión de este gasto por 31.212 euros. Finalmente la provisión ha sido algo menor, 30.200 euros, por lo que contabilizaremos un exceso de la provisión como un ingreso del ejercicio.
Espero que hayáis encontrado interesante este mini-caso práctico.
Un saludo.
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